Fotografiar a un cargo público en la calle es sumamente
peligroso si se trata del Director General de la Policía. De nada vale estar
acreditado, tener el chaleco identificativo, estar asociado a la Asociación
Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y TV (ANIGP-TV) ni la Constitución
Española y su Artículo 20 si está Ignacio Cosidó por medio.
viernes, 19 de abril de 2013
No es lo que parece, una mano anónima que vuela para evitar fotografiar el beso de
una pareja amiga. Es el punto de vista, la composición y la pericia del
fotógrafo lo que hace que parezca lo que no es. En toda fotografía siempre hay
una parte de mentira o de ilusión, un elemento de ruptura con la lógica de los
hechos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)